martes, 1 de septiembre de 2009

LA BODA

A mi hijo Rubén

En el atardecer del día veintidós de Agosto de dos mil nueve, en la iglesia de Los Jerónimos, de Madrid, se respiran aromas de azahar e ilusión. Una mujer emocionada acompaña a su hijo hasta El Altar Mayor. Viste atuendo de color verde esmeralda; pendientes y sortija a juego. Su rostro permanece sereno, como el mar en calma. Y a pesar de que hay signos en su semblante que delatan el paso del tiempo, los invitados a la ceremonia elogian su belleza, aún no marchita. Esa misma mujer, a la misma hora, revuelve entre el archivo de sus recuerdos y deja volar su memoria hasta su día más feliz: Ahora, es veintisiete de Septiembre de mil novecientos setenta y cuatro; apenas tiene veinte años de edad y su adolescencia, todavía, pasea continuamente por su corazón. Siente dolor y el estallido de sus entrañas. Seguidamente, los gemidos de una nueva vida. Ella llora, llora de emoción. Mira a los ojos del recién nacido e intenta transmitirle el sentimiento que acaba de descubrir. Está aturdida, y se siente incapaz de asimilar “el milagro” que ha sucedido. Sin embargo, un instinto le llega desde muy adentro, quizá desde donde el alma se oculta. Toma en sus brazos al niño que acaba de nacer y le ofrece como alimento sus pezones adolescentes. En ese instante, comprende que su destino ya está escrito.

La mujer del traje verde paraliza el retroceder del tiempo. La realidad del presente vuelve a situarla en la calurosa tarde de Agosto: está siendo la madrina de boda del mayor de sus dos hijos... El tiempo ha pasado irremediablemente, y con él se han ido quedando frustraciones y sueños. Ella sonríe. Sabe que todo se va quedando en el olvido, excepto los recuerdos felices, ésos que permanecen vivos en el corazón hasta su último suspiro... como la primera mirada de “aquel bebé”.

Mila



15 comentarios:

  1. Más que nada saludarte en esta tu casa de la blogsfera y felicitarme por estar en tu compañía dentro de la Era Bradomín.
    Sabes que se te quiere, Mila.
    Interesante el relato, pero a mí me ha impresionado más el que pusiste hace dos entradas, ese del pastor. Ahí sí que sí.
    Un beso de tu colega.
    Enrique

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  2. Querida Mila, alegría de verte en tu blog. Me gustó el relato. Besos, Sol

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  3. Queridos Enrique y Sol. Para mí, es un honor estar cerca de grandes escritores como vosotros, de los que siempre intento aprender.
    Muchas gracias por vuestros cariñosos comentarios.
    Besitos.
    Mila

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  4. Mila, si tu hijo lee esto espero que se emocione, porque conmigo lo has conseguido. A mi también me ha gustado la entrada a la que se refiere Enrique, he estado paseando un rato por tu blog.
    Un beso muy grande, gracias por pasarte por "mi casa".

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  5. Desde que puse las primeras notas de mi lira, regalo de Apolo, en un escrito de Santiago Solano o de su secuestradora Elvirita, he estado meditando.
    http://santiagosolanogrande.blogspot.com/2009/09/sam.html

    Después, alguno lo sabrá, he inventado la cítara de nueve cuerdas en honor de las musas. Cuando la toco dicen que se amansan las fieras y que los árboles y las rocas bailan. Nunca los he visto hacer eso pero si con mi música logro apaciguar un tanto a los hombres ya me doy por pagado.
    Como buen hijo de Calíope, la musa de los cantos épicos, el tiempo me es ajeno, así que tanto da que inventara la cítara en los tiempos antiguos como que la haya vuelto a inventar ahora, al arrimo de vuestra escritura
    En esta situación no intento apaciguaros a los componente de esa ERA BRADOMÍN, pero sí llevaros al orden de las escalas tónicas adecuadas para que vuestra música de palabras sea alimento de gozo en los oídos de los humanos y no ocasión de más penumbra.
    Cuando viajé con los argonautas, marqué con mis notas el ritmo de los remeros. Jamás he vuelto a marcar ritmos ni lo pretendo ahora, pero sí tocaré de nuevo para que, como entonces, las sirenas se suiciden de envidia porque prestáis más atención a mi música que a la suya y así, dejaros el camino expedito para alcanzar vuestro Vellocino de Oro, que como bien sabréis no es ya aquel Crisomallo alado que terminó siendo Aries, sino vuestro “escrito de escritores” que, se llame Elvirita u otra cosa, merece mi aprobación por lo desmedido de vuestro esfuerzo y las ansias de vuestras particulares liras.

    Desde mis árboles os miro,
    desde el susurro de sus hojas
    contemplo siempre vuestra voz
    y me complace la mixtura
    que os empeñáis en escanciar
    para que dioses o mortales
    alcen su copas y se tornen
    más humanos los primeros,
    más divinos los segundos.

    Con daros una noticia que desconoceréis, acabo. Sabed que ese Valle-Inclán que preside vuestro grupo, al socaire de su heterónimo Bradomín, es uno de los pocos mortales que tras pasar la Laguna Estigia, conservó su memoria para sorpresa de hombres e inmortales. He hablado con él en los Campos Elíseos del Hades, donde reside en gloria para siempre, y se siente halagado con vuestra asociación y vuestros empeños.
    Vale.
    Orfeo de Tracia

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  6. ¡Qué emoción, Mila!
    Felicidades.
    Santiago Solano

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  7. "Aromas de mixtura, que en el pecho llevaba, airosa paseaba la Flor,...la Flor de la Canela..." Seguro que todos, el primero tu hijo, te vio como esa flor orgullosa y feliz, más viva que las que seguramente estaban en el ramo, o en algún lugar de la ceremonia y que también os acompañaron. Ya sabes Mila que no soy muy de religiones, pero si soy muy de tí. Y muy del rito y la emoción compartida, cuando hay amor detrás, sea el marco que sea, los Jerónimos o un humilde rincón de una iglesia de aldea. Incluso un juzgado. Incluso nada, sólo una mirada y un decirse te quiero. Eso me ha transmitido Manuel en alguno de sus comentarios. Y así lo pienso y siento.
    Somos múltiples, somos humanos.
    Con todo mi cariño.

    Emilio.

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  8. Que pena disponer de tan poco tiempo para leer todo lo de todos. Querida Mila después de que tu visitaras mi blog, me ha parecido correcto visitar el tuyo y tu primer relato, "La boda " me ha llevado a casos similares. No he sido madrina de ninguno de mis hijos porque los dos chicos están casados por lo civil y no hay madrinas, sólo testigos y de las chicas no suelen ser madrinas las madres, Tengo cinco hijos y a todos los he casado, una de ellas también lo hizo en Los Jerónimos.Casar a los hijo son siempre situaciones emocionantes. Yo también me casé muy joven y hoy precisamente en una tienda de juguetes una señora desconocida me ha dicho un piropo que me ha gustado. Dos de mis nietas de 3 y año y medio y el mayor de 9 iban con sus juguetes cargados y la señora me dijo. Que abuela más joven, eso te gusta siempre. He leido el relato siguiente pero no he podido terminarlo, mi marido, que está inválido, me esta llamando para cenar. Me gusta tu texto, haré un más ampli comentario cuando leea más cosas tuyas. Un abrazo Carmen

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  9. Pilar, Santiago: Gracias por ser partícipes de mi emoción.
    Muchos Besitos.

    Mila

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  10. Hola, Orfeo. Gracias por visitarme . Tu sabiduría es digna de mención. Felicidades.

    Saludos.

    Mila

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  11. Querido Emilio. Sé que soy muy de ti, porque los sentimientos suelen ser recíprocos.

    Cuando hay amor, éste se percibe en el ambiente. Y se manifiesta en una catedral, en una ermita, en el banco de una estación de trenes... Sin embargo, sabes que yo para algunas cosas soy muy tradicional: No concibo una boda sin la bendición de Ese Dios, que a veces me hace dudar de su existencia. Sucede que, como a casi todas las personas a las que quiero, intento justificar sus actos, pensando que quizá no esté todo en su mano.
    Como dice nuestro amigo Santiago Solano: No sé, tú dirás.
    Besitos.
    Mila

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  12. Querida Carmen: Lamento mucho la situación en la que se encuentra tu marido. Y me alegra que nos una la aficción por la escritura y nuestros sentimientos de madre.Tienes suerte de tener hijos e hijas; yo tengo dos hijos varones. Y aunque me hubiese encantado ser madre de una niña, mis esperanzas están puestas en ser abuela.
    Espero conocerte pronto.
    Un besito.

    Mila

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  13. Milita...Si a mi la bendición de Dios me parece muy bien, me encantan las bendiciones, y las iglesias, y los ritos...Si yo te he puesto el comentario con todo cariño...Mi problema es que las bendiciones Dios las reparta tan mal, de ahí mis serias dudas sobre su existencia, al menos como Dios personal. Y...¿el qué escuche solamente a unos cuántos?. Porque, en eso, reconocerás, que a veces no nos hace ni puñetero caso...y reparte mal...Bueno, ese lio, ya sabes. Y no hablo de mí...mira algunas fotitos de niños inocentes en hospitales, muriéndose de enfermedades de las que no tienen la culpa, o de niños aplastasdos entre las ruinas de un terremoto...Para llevarlos a la Gloria, Dios podía ser menos bruto...Lo de la libertad del Hombre, está muy bien cuando no se encuentra de golpe y porrazo con un fenómeno natural - del que no es responsable y le arrasa - en fin. Que nos queremos mucho aunque disentamos en el modo de ver algunas "pequeñas" cosas. Porque, para mi, sinceramente, ese tema, es insignificante. Es tan insignificante como nosotros. Mucho más. Nosotros, al menos, sufrimos, gozamos, reimos, lloramos. Yo, las lágrimas de Dios, no las he visto. Y las de Jesucrito, pues las he visto en cuadros y en lo que cuentan. Las que si he visto han sido las de algunos seguidores - de verdad - no con tiara, de su mensaje. Y las de las víctimas del dolor y la injsticia. Para ellos, toda mi admiración.
    Un beso.

    Port

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  14. Emilio, estoy totalmente de acuerdo contigo; de ahí, lo que escribí en el comentario. "ESE DIOS QUE A VECES ME HACE DUDAR DE SU EXISTENCIA". Yo tampoco puedo con las injusticias. Y si estuviese en mi mano, haría lo imposible para que ningún niño del mundo sufriera. No me gusta viajar a países tercermundistas porque no puedo soportar tanto dolor. En Cuba y en Egipto vi pobreza, pero no advertí tristeza en las personas. Aun así, no volveré a ninguno de eso lugares. Su forma exterior de vida me entristeció tanto, que me pasé llorando todo el tiempo que duró mi estancia allí.
    No sé, Emilio. Creo que no es malo que creamos en un SER SUPERIOR. En nuestro caso en ESE DIOS, al que casi todos recurrimos en un momento de desesperación.

    Un besito.

    Mila

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  15. Es bueno tener Esperanza. Ese era el concepto primitivo de Fides (Fe) hasta que la Iglesia, las Iglesias, lo convirtieron en conjunto de dogmas estúpidos que van contra la propia vida que, si Dios existiera, El mismo se contradiría. ¿Cómo se puede mantener que la Virginidad es un valor excelso cuando la Humanidad se habría acabado si la virginidad hubiera sido el objetivo de todas las mujeres? Ya se, ya se...a ti te importan un comino los dogmas...pues eso, Milita, que en una persona como tu, me parece suficiente con SER. A mi es lo me llega, y a los que te quieren: como eres, no en lo que crees.
    Un beso.

    Port

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